Yoga

1.LA FILOSOFÍA YOGA (extracto del libro “YOGA, CONEXION SUPREMA” de Homero A. Sánchez)

“Yoga” en lengua  sánscrita significa unión, conexión con la Conciencia Suprema  Universal . Se trata de un sistema filosófico indio milenario que lleva a vincular al Ser humano con el cosmos o el Creador, o mejor dicho, de volver a integrarlo y no sentir ya más la separación y el conflicto. A nivel personal tiene como objetivo lograr que el individuo  no sienta la desarmonía al unir sus tres niveles de existencia: cuerpo, mente y alma. También otorga la unidad en el vivir en el presente ya que la mente está dispersa siempre entre pasado y futuro lo que impide obtener paz.

De este modo podríamos afirmar que el yoga contiene verdades supremas y eternas destinadas al mejoramiento del ser humano en su totalidad, de manera tanto individual como en sociedad. Este progreso en lo personal va desde la salud en lo físico hasta el perfeccionamiento del intelecto y de la voluntad.

Según sus diferentes puntos de vista, esta vasto sistema filosófico desarrolló una serie de ramas o corrientes diversas que podríamos clasificar según las distintas personalidades  y tipos de humanos: ellas son raja , hatha, bhakti, karma, jnana, mantra, etc. Todas llevan al practicante a alcanzar la meta que es la unidad total con lo supremo, solo que por diversas sendas.

Raja yoga conduce a la personas hacia el dominio de su mente  y del Sí Mismo, de lo Real . Cuando la persona ya no es presa de los engaños del mundo ni de su mente, se libera. Lo que se conoce como Hatha Yoga está incluido dentro del Raja, solo que contempla con más énfasis el bienestar y la armonía del cuerpo físico y energético. Por eso es que es conocido por sus posturas y ejercicios de respiración, aunque en realidad es mucho más abarcativo como veremos luego.  Bhakti Yoga se refiere a la devoción y la vida espiritual: esto incluye los rituales religiosos , canto de mantras, etc. Karma yoga es la vía de la acción, ya que  todos nuestros actos y pensamientos están generando su consecuencia , que es una ley universal y eterna;  el karma yogui actúa inegoístamente por el bien de todos y sin esperar recompensa.

La práctica del hatha yoga se basa en el concepto de prana o energía universal, que en nuestro cuerpo conforma la fuerza vital, y la red interna que une y distribuye el prana en todo el organismo mediante canales sutiles llamados nadis;  esta red está presente en el sistema nervioso, la sangre, músculos, en todo el cuerpo. Por medio de  la práctica se alcanzará el perfecto sentido de percepción interna, y poder de acrecentar, desbloquear y liberar la  energía a voluntad mediante las técnicas de posturas, respiración y concentración dirigida.

 La práctica en sí

La persona deberá hacer su sadhana o práctica diaria para crear un hábito, de manera individual o grupal y debe darse en un ambiente cómodo y sin distracciones, sobre una manta en suelo nivelado  con ropa cómoda. Deben evitarse alimentos media hora antes y veinte minutos después para que surta mejor efecto (con el tiempo la persona deberá también mejorar su alimentación en general optando siempre por lo más sano y naturista. )

El instructor guiará al practicante con técnicas que llevarán a un mejor nivel de salud física y mental, normalizando funciones como respiración, circulación, digestión, etc. ya que las técnicas actuan profundamente a nivel de órganos y glándulas.

Las ocho vías o peldaños para alcanzar la auténtica yoga o unidad son: yama o mandamientos de la moral universal, niyama o autopurificación por la disciplina universal, asana o postura, pranayama o control de la energía mediante la respiración, pratyahara o retirada de la mente del dominio de los sentidos, volviéndola hacia adentro, dharana o concentración, dhyana o estado de meditación, y samadhi o supraconciencia.

Los dos primeros, yama y niyama son la base moral que adoptará el  practicante, los cimientos de la práctica que trabajan el carácter y armonizan con el mundo.  Yama abarca cinco abstinencias: no violencia, veracidad, abstención del robo y la lujuria y la no codicia o desapego, en tanto los niyama son están constituidos por  la práctica de la pureza, el contentamiento o satisfacción, esfuerzo y austeridad, estudio del Sí mismo y de los textos sagrados y por último entrega a la voluntad divina en todas las acciones y pensamientos. Este último punto tiende a hacer pensar en el postulado de un Dios personal o Creador, sin embargo el Yoga en sí no es una religión ni una doctrina guiada por la fe. Su base es totalmente racional y científica, es una filosofía que tiene una praxis concreta en el mundo y tampoco queda en la especulación .

Recomendaciones

     Personas con cardiopatías o presión arterial irregular, escoliosis, operaciones, pinzamientos, etc.  deberán indicarle antes al profesor.  El estudiante deberá tener constancia, perseverancia, y regularidad.  Uno mismo es quien podrá ir midiendo los resultados al percibir cómo se siente a nivel físico y mental durante y luego de la práctica. Al principio deberá permanecer en cada postura tres respiraciones y luego prolongar la estadía en cada una. Vamos a ver en este libro algunas posturas básicas pero existen muchas otras que se enseñan en los niveles avanzados de distintas escuelas.

Generalmente se trabaja una hora: diez minutos iniciales para conectar  y tranquilizar la mente (se pueden usar los sonidos del mantra om / aum), luego cuarenta minutos de posturas, diez más de respiración, y diez de relajación en la cual se hace una introducción a la meditación.

Muchos detalles y maneras de dictar varían según cada linaje ya que al tener miles de años de antigüedad esta ciencia tiene múltiples modos de enseñar. Además muchas religiones y culturas han incorporado elementos del yoga a sus cosmovisiones, aunque yoga no es religión.  Cada linaje responde a un Maestro o Guru que recibió las enseñanzas a su vez de su propio Guru de modo oral a través de muchas generaciones.

En personas con discapacidad claramente vemos cómo el yoga se convierte en una actividad  terapéutica, no obstante el instructor deberá enseñar solo las asanas sencillas y adaptarlas según las capacidades. Por ejemplo, la persona puede incorporar sillas, correas o bloques para que  logren establecer determinadas poses, y estar atento a qué puede realizar sin que ello implique dolor ni sobreesfuerzo. En los casos de discapacidad auditiva deberá tener a su lado a un intérprete de lengua de señas, y en la disminución visual deberá verbalizar cada indicación en detalle. En personas con parálisis parcial podrán hacerse ejercicios de la cintura hacia arriba (que hay muchísimos), e incluso el profesor podrá ayudarlo con los restantes manipulando los miembros que sean inertes, logrando así la postura.

En la enseñanza hacia los adultos mayores la persona que imparte de práctica deberá tener especial cuidado con respecto a cuáles ejercicios impartirá y cuáles no ya que pueden haber lesiones.

Lo principal de saber es que absolutamente todas las personas podrán tener beneficios ya que todo  el mundo puede respirar, y el solo hecho  practicar  “pranayama” energizará a la persona y también le aportará sosiego y claridad mental. La práctica de la concentración será también de utilidad. Muchos ejercicios son bastante simples de hecho, ya que se puede ejercitar  el cuello, cabeza, ojos, hombros, etc. que los pueden realizar tranquilamente personas con movilidad reducida.

En la medida en que quieran avanzar con la práctica deberán tener una nutrición óptima (naturista, variada, ordenada, etc.), eliminando todo aquello que intoxica al cuerpo como café, cigarrillos, dulces refinados, embutidos, procesados o comida chatarra. También se ordenará en lo que respecta al descanso y vigilia: reducir la actividad nocturna, aprovechar el día desde los primeros rayos, no trabajar de más ni de menos, no discutir ni enojarse mucho porque eso desgasta y trae riesgos en la salud , entre otras cuestiones a tener en cuenta.

Tan importante como la actividad física, el descanso y la nutrición naturista lo es el consumo de agua (dos litros diarios), siempre a temperatura natural y a pequeños sorbos durante todo el día. También la persona necesita la energía del sol, por lo que no debe esquivarse la luz solar en la medida justa, ni privarse del aire puro.

El practicante  yogui (en la mujeres se les denomina “yoguini”) deberá volver a conectarse con la naturaleza, volver a su  regazo. También tendrá que alinearse con su propia naturaleza, conectarse con su armonía natural y así recuperar la auténtica salud y vitalidad.

En caso de período menstrual se desaconseja hacer posturas, no obstante los pranayamas le traerán beneficios. En caso de embarazadas, podrán hacer la mayoría de las posturas bajo indicación del profesor a cargo, teniendo especial cuidado.

El objetivo del auténtico yoga es trascender el cuerpo y la mente, es decir conectar con la auténtica conciencia o Ser interior. Una vez que practica ésta conexión comienza la vida espiritual y se abre un nuevo mundo de posibilidades para la persona.  Esto se logra con los dos últimos pasos del yoga: la meditación o “Dhyana” y la Supraconciencia / “samadhi”.

2. Extracto de libro “Luz sobre el Pranayama” B.K. S. Iyengar , Capítulo 1

“Nadie conoce el Uno absoluto, primordial e intemporal; ni tampoco el momento en que el mundo comenzó a existir. Dios y la naturaleza existían antes de que apareciese el hombre, pero a medida que este evolucionó fue cultivándose y comenzando a realizar sus propias potencialidades. Producto de este proceso surgió la civilización. Con ella evolucionaron las palabras, desarrollándose los conceptos de Dios (“purusa” ) y naturaleza (“prakriti”), religión (“dharma”) y yoga. Dado que se hace difícil definir estos conceptos, cada uno ha de interpretarlos según su propia comprensión. Cuando el hombre cayó preso de los goces mundanos, descubrió que se había separado de Dios y la naturaleza. Fue así presa de las polaridades del placer y el dolor, el bien y el mal, el amor y el odio, lo permanente y lo pasajero. Atrapado en estos opuestos el hombre sintió la necesidad de una divinidad personal que fuera suprema, no se viera afectada por las aflicciones, las acciones y reacciones, y que se hallara libre de la experiencia de la dicha y la tristeza. Allí se buscó el ideal superior, encarnado en el “purusha” perfecto o Dios. Fue así como el Ser Eterno, al que llamó Isvara, el Señor, el Guru de todos los gurus, se convirtió en el centro de su atención, de su concentración y de su meditación. En esta búsqueda por alcanzarlo a El, el hombre ideó un código de conducta mediante el cual podría vivir en paz y armonía con la naturaleza, con sus semejantes y consigo mismo.

Aprendió a distinguir entre el bien y el mal, la virtud y el vicio, lo moral y lo inmoral. Surgió así un concepto global de la acción correcta (“Dharma” o la ciencia del deber. El Dr. Radhakrishnan escribió que “Dharma es lo que sustenta, apoya y sostiene”, guiando a la humanidad a vivir una vida superior sin consideraciones de raza, casta, clase o fe.

El hombre se dio cuenta que debía mantener un cuerpo sano, fuerte y limpio si quería actuar conforme al dharma y experimentar la divinidad que se halla dentro de él. Los videntes indios en búsqueda de la luz destilaron la esencia de los Vedas en los Upanishads y los “dharsanas” (espejos de percepción espiritual). Los darshanas o escuelas son: samkhya, yoga, nyaya, vaisesika, purva mimansa y uttara mimansa.

El Samkhya afirma que toda creación es producto de los 25 elementos esenciales (“tattvas”), pero no reconoce al Creador (“Isvara”). El Yoga sí reconoce al Creador. El Nyaya pone el acento en la lógica y se ocupa principalmente de las leyes del pensamiento, apoyándose en la razón y la analogía. Acepta a Dios como resultado y  de la inferencia. El vaisesika hace hincapié en nociones tales como el espacio, el tiempo, la causa y la materia y completa el nyaya. Defiende, además, la misma visión de Dios del nyaya. El Mimansa, que se supedita a los Vedas, consta de dos escuelas: el “purva mimansa” , que se ocupa del concepto general de la Divinidad, aunque subrayando la importancia de la acción (“karma”) y los ritos , y el “uttara mimansa” que acepta a Dios sobre la base de los Vedas, si bien pone especial énfasis en el conocimiento espiritual (“jnana”)

Yoga es la unión del sí-mismo individual (“jivatma” con el Sí-mismo universal (“Paramatma”). La filosofía samkhya es teórica, mientras que el Yoga es práctico. Samkhya y Yoga combinados proporcionan una expansión dinámica del sistema del pensamiento y la vida. El conocimiento sin acción, y la acción sin conocimiento, no ayudan al ser humano. Han que aparecer entremezclados.

El hombre se halla dotado de mente (“manas”)  , intelecto (“buddhi”) y ego (“ahamkara”), denominados colectivamente consciencia (“chitta”) la cual es fuente de entendimiento, pensamiento y acción. A medida que gira la rueda de la vida la consciencia experimenta las cinco desgracias de la ignorancia (“avidya”), el egoísmo (“asmita”), el apego (“raga), la aversión (“dvesa”) y el amor desmedido a la vida (“abhinivesa”). Estas a su vez colocan a chitta en cinco estados : embotado (“mudha”), oscilante (“ksipta”), parcialmente estable (“viksipta”, de atención unifocal (“ekagra”) o controlado (“niruddha”). Chitta, como el fuego, se ve avivada por los deseos (“vasanas”), sin los cuales su fuego se extingue. En ese estado puro chitta se vuelve fuente de iluminación. Chitta en estado de embotamiento se vuelve purificada a través de yama, niyama  y asana, que llevan la mente a la actividad. Asana y pranayama la llevan hacia la estabilidad, pranayama junto a pratyahara vuelven atenta la mente y focalizan su energía. En este estado  la mente se controla por dhyana y samadhi.

Antes de explorar el alma (“atma”), al que desconoce, el aspirante (“sadhaka”) ha de aprender acerca de lo conocido: su propio cuerpo, mente, intelecto y ego. Una vez conocido lo “conocido” en su totalidad, estos se funden en lo desconocido como ríos que llegan al mar. El sadhaka experimenta en ese momento el más alto estado de gozo (“ananda”). Primero el Yoga se ocupa de la salud, la fuerza y la conquista del cuerpo, Después levanta el velo de diferencia entre el cuerpo y la mente. Finalmante conduce al estudiante a la paz y a pureza diáfana.

El yoga es una forma sistemática de enseñar al hombre a ir con meticulosidad y eficacia en pos de la divinidad que se halla en su interior.  Avanza del cuerpo externo hacia el sí mismo interior.  Lo hace pasando del cuerpo a los nervios, y de los nervio a los sentidos. Desde los sentidos se adentra en la mente, controladora de las emociones. Desde la mente penetra al intelecto, que guía a la razón. Desde el intelecto, su senda conduce a la voluntad, y de ahí a la consciencia (“chitta”). La última fase va de la consciencia al sí mismo, su ser auténtico (“atma”).

Así, el yoga conduce al “sadhaka” desde la ignorancia  al conocimiento, desde la oscuridad a la luz, y desde la muerte a la inmortalidad.”

“Yama” o la moral universal   

La moral universal es aquella que trasciende época, lugar o culturas. Está compuesta por cinco reglas que deben tenerse presente en todo momento para erradicar de raíz los males:

1. “Ahimsa” (no violencia): su sentido positivo implica cultivar el amor a toda la creación, ya que matar o destruir algo o alguien es un insulto a su Creador. Debe tenerse en cuenta que la raíz de la violencia es la ira y el temor, motivo por lo cual hay que erradicar estos dos causantes . Debemos tener “ahimsa” presente en todos nuestros actos, pequeños y grandes y también en nuestros pensamientos. El ser humano recurre a la violencia cuando se ve amenazado ( o a su renombre, o parientes, o posesiones), pero la creencia de que uno debe hacerlo así es errónea, ya que hay que confiar siempre en Dios y así nunca llegará ningún mal. Ante una mala acción de alguien, se debe proponer penitencia pero no castigo; oponerse al mal pero aun amando al malhechor. Una batalla así está ganada, ya que se opera desde el amor. Por ejemplo , la esposa de un borracho puede oponerse al mal (el hábito del alcoholismo) pero aun así amar a su marido. Esta es la manera de actuar ante el mal y no como lo hace actualmente nuestra sociedad, infligiendo mas dolor. No se nos condena por nuestras malas acciones, sino que son las malas acciones las que nos condenan kármicamente. Poner en práctica la no violencia de manera urgente constituye la única salida real de la humanidad en su estado actual de crímenes, guerras e injusticias

2° “Satya” (veracidad o no mentir): Es la más alta regla de conducta.La vida entera debe ser basada en la verdad. Veracidad de pensamiento, palabra y acciones, ya que la mentira, la calumnia, la obscenidad y el chisme alejan del sendero de perfección espiritual. Cuando la mente carece de malicia, rebosa de caridad. Para ello es necesario el control de la palabra. Quien se establece en satya obtiene el fruto de sus acciones sin aparentemente hacer nada y todas las cosas que realmente necesita vienen a él en el momento justo.

3° “Asteya” incluye el robo, la codicia, el uso indebido de las cosas, abuso de confianza, mal uso, etc. El practicante de yoga reduce sus necesidades y apetencias al mínimo para protegerse de las tentaciones y así estar lejos de toda clase de corrupción.

4°.” Brahmacharya” (vida espiritual): implica el control del impulso sexual, creando un caudal de vitalidad. Por esto es que la vida monástica de todas las religiones hacen hincapié en la continencia sexual o celibato. El yogui empleará así las fuerzas físicas al servicio de Dios, las mentales para propagar la cultura y las intelectuales en fomentar la vida espiritual. Pero el matrimonio y la vida familiar no son impedimentos para cultivar el conocimiento trascendental. Lo que debe controlarse es el derroche de sensualidad porque lleva a la lujuria y la degeneración moral.

5°. “Aparigraha” (no atesorar o acaparar): no se deben atesorar las cosas materiales de manera desmedida, ni obtener algo sin trabajar por ello, o aceptarlo como favor, ya que ello indica pobreza de espíritu. Tiene que ver con llevar una vida lo más sencilla posible, entrenando la mente para no sentir la falta de algo. Se desarrolla así la capacidad de permanecer satisfecho con lo que nos suceda y la mente se mantiene firme y estable ante todas las circunstancias.

Las prácticas de asanas no sirven de nada si no se observan estos códigos morales que trascienden épocas, lugares y creencias, y cuya inobservancia llevan al caos, la violencia, la mentira, la lujuria y la codicia. Pensemos un momento que sucedería si todo el mundo respetara estos cinco principios.

“Niyama”, la disciplina individual

Son aquellas normas de conducta que trabajan sobre nuestro carácter y que debemos cultivar :

a. “Saucha” (pureza): Pureza de cuerpo a través del aseo personal (externamente) y asanas (internamente) Pureza de la mente: de las emociones del odio, la pasión, la rabia, la lujuria, la avaricia, el engaño y orgullo. Pureza del intelecto: de pensamientos impuros Pureza de los alimentos: tanto en la preparación, elección , etc. Se ha de adoptar una dieta vegetariana para evolucionar espiritualmente.

b. “Santosa” (contento o satisfacción): Una mente insatisfecha no puede concentrarse, por lo que debe cultivarse una actitud mental en la que no sienta la falta de nada. Es un estado de la mente a trabajar. Se debe agradecer por todo en vez de quejarse por todo.

c. “Tapas” (esfuerzo): es el trabajo consciente para lograr una meta. Implica purificación, disciplina y austeridad. Corresponde a la palabra no hablar mal de los demás y al cuerpo la continencia o control de la sensualidad, como así también el practicar las asanas con esmero y regularidad. La salud es un bien que solo puede ganarse con esfuerzo.

d. “Svadyaya” (estudio de si mismo): es el conocimiento del alma mediante las enseñanzas de un Guru (maestro espiritual).También se deben leer los grandes libros religiosos y espirituales de las principales filosofías del mundo. En Yoga, el texto primordial es el “Baghavad Guita”.

e. “Isvara pranidhana”(dedicación a Dios): de todas nuestras acciones y voluntad, lo cual otorga paz e iluminación espiritual. Implica llenarnos de pensamientos en torno a Dios o el Absoluto para así reflejar la divinidad que tenemos dentro. El buen obrar, inegoístamente sin esperar nada a cambio, como una ofrenda al mundo, a la humanidad.

Estos principios hacen que el ser humano avance en el camino de la evolución.

La mente y el YO

Aprender cómo funciona la mente es el primer paso para adquirir su dominio. Ella consta de 3 aspectos: el externo (“chitta“) que es la capacidad indecisa, donde los pensamientos son fluctuantes; el de la voluntad (“buddhi“) en el cual el intelecto es el que domina, y el interno o “atman” que es el ego, aquello que somos. Cuando la mente está sin dominio se dice que está impura, y una mente así es difícil de controlar. Solo mediante la práctica constante e intensa de asanas, pranayamas y pratiahara que enseña el Yoga es posible el autodominio. La verdadera y necesaria revolución debe darse en el interior del ser humano para dar sus frutos y cambiar el estado de cosas en el mundo. Una mente controlada puede generar de manera consciente paz y serenidad y contagiarla al resto de la humanidad, elevandonos en nivel de consciencia e inegoísmo. La metáfora de la mente con un mono es acertada: imaginemos un monito (inquieto por naturaleza), el cual es picado por un alacrán y luego se emborracha. El veneno del alacrán serían los celos por el éxito de los demás, y lo embriagante del vino sería el orgullo de creernos más de lo que valemos. También la imagen de nuestra mente como un lago es ùtil: la superficie del agua, cuando está agitada, impide ver el fondo. Estas ondas son los pensamientos fluctuantes, y el fondo es el “atman” o ego, la esencia de nuestra alma. Nuestra mente es rebelde, obstinada, y varía del pasado al futuro. Solo mediante el control consciente seremos capaces de avanzar en la senda Yoga de progreso espiritual. El espíritu , o sea aquello que somos, es el verdadero YO y la mente es solo un instrumento del ego. Una vez comprendida esta verdad es posible percibir los pensamientos, sensaciones y estados de ánimo como si fuéramos espectadores, sin sumergirnos ni identificarnos con ellos. Una mente controlada produce paz y solo de esta manera se produce una gradual evolución de la conciencia del ser humano.

Acerca del Yoga de la acción o “karma”

Existen diferentes modos de lograr la evolución espiritual: a través del autodominio (“raja yoga”), de la devoción (“bahkti”), del conocimiento trascendental (“gnana”) o de la acción (“karma”). Este último sendero se logra aprendiendo y practicando el significado de la acción En sánscrito “karma” significa acción ligada a su consecuencia. Se debe entender que lo que somos hoy fue determinado por nuestras acciones pasadas, y asimismo lo que nos sucederá está influido por lo que hacemos y pensamos hoy.

El carácter del ser humano ha sido formado como resultado de muchas experiencias, dolorosas y placenteras, siendo las primeras las más enriquecedoras. La meta del alma no es el placer entonces, sino el conocimiento. Todo conocimiento humano provino de lo más recóndito de su ser: el mundo externo simplemente propició el descubrimiento.

En la práctica uno debe realizar su tarea de manera desinteresada, inegoísta, sin esperar nada a cambio; como se actua con los hijos. Esto es trabajar por amor al trabajo. Un modo más elevado de karma yoga tiene que ver con el servicio a los demás, particularmente a aquellos seres necesitados material y espiritualmente.

Otro sentido del karma yoga lo ilustra la imagen del sabio que en la soledad de una caverna halla intensa actividad, y en una populosa ciudad tiene internamente una paz como si estuviera en el desierto.  Quien así entiende todos estos significados y actua en consecuencia logra avanzar en el sendero espiritual hacia lo mas elevado.

El regreso a la naturaleza

Lo primero que debemos tener en cuenta es el cuidado y dominio de nuestro cuerpo físico para que sea digna morada del espíritu. El principio sutil que actua es “prana” o fuerza vital, y todo el organismo responde a esta inteligencia que lo gobierna en todas sus funciones: ante la enfermedad o cualquier contingencia (una fractura, una quemadura, etc) esta fuerza se activa para restablecer la salud de manera natural: solo hay que dejar que actue reparadoramente. El primer principio de esta fuerza vital es la propia conservación: bajo su acción se atraen macho y hembra, reciben el feto y el niño su alimento, etc. Igualmente ocurre con el principio de adaptación al medio. El éxito del  Yoga consiste en métodos para liberar la fuerza vital en su acción natural. Cuando tengamos que escoger algún método, preguntemos siempre: “¿Cuál es el método natural?” Observando un natural, sano y armónico método de vida obtendremos beneficios. Cuando se va en contra de la ley divina es sobreviene la enfermedad. La naturaleza ha proporcionado un instrumento perfecto: el cuerpo humano. El instrumento físico de pensamiento es el cerebro, utilizado solo en pequeña porción actualmente (el resto “despertará” cuando la raza humana adelante en su evolución). Igualmente estamos dotados de órganos para recibir las impresiones del exterior: los cinco sentidos a través de los cuales podemos ver, oir, oler, gustar y tocar. La red nerviosa sirve de comunicación para enviar las órdenes del cerebro hacia los órganos; asimismo se ha provisto de piernas con sus músculos y tendones para trasladar el cuerpo. El armazón que protege es el esqueleto óseo. El medio de comunicación entre los seres se produce a través de los órganos del oído y la palabra. Para reparar las pérdidas, renovar, fortalecer y nutrir todo el organismo la naturaleza provee del aparato circulatorio, con arterias y venas por donde fluye la sangre, y del aparato respiratorio en el cual los pulmones oxigenan la sangre y queman los desechos. Finalmente tenemos el medio para ingerir y digerir alimentos y extraer de ellos principios nutritivos a la vez de expulsar los excrementos, y medios para reproducir la especie y dar moradas carnales a otras almas. Como vemos la naturaleza es la manifestación del gran Principio de vida o Inteligencia que nos cuida y resguarda en todo momento y hacia el cual debemos orientar nuestra acción consciente.” (del libro HathaYoga de Yogui Ramacharaka, editorial Kier)

Las cualidades de la materia , la energía y la conciencia

Según el antiguo pensamiento hindú la conciencia se manifiesta en tres cualidades distintas. El ser humano junto con todo el cosmos son emanaciones de una misma sustancia cósmica o “prakrti”, que difieren según el predominio de uno de las cualidades o “gunas”:

1. Sattva( cualidad iluminadora, pura y buena) que da claridad y serenidad mental

2. Rajas (actividad o movilidad) que hace a una persona enérgica, activa, tensa y voluntariosa.

3:Tamas (cualidad oscura y restrictiva) que obstruye y se contrapone a la tendencias anteriores – al trabajo y la revelación, respectivamente. “Tamas” es la cualidad del engaño, la oscuridad, la inercia y la ignorancia. Quien tiene esta predominancia es apático y letárgico, falso, insolente, cruel, furioso, engreído e ignorante. Entre estas gentes no existe conducta recta ni verdad. Se complacen en sus innumerables deseos y pasiones.

“Sattva” o tendencia a la divinidad: este guna otorga dominio propio, ausencia de temor, pureza, generosidad. La persona que lo posee no es violenta, es veraz y libre de enojo. Renuncia a los frutos de sus obras y trabaja por el trabajo mismo. Posee una mente tranquila, carece de malicia y muestra caridad para con todos. Es amable, modesto y firme;  iluminado, clemente, resuelto y ajeno al orgullo.

El ser humano que tiene guna “raja” tiene sed interior. Como es apasionado y codicioso, hiere a los demás, y lleno de lujuria y odio, envidia y falsedad, sus deseos son insaciables; carece de firmeza, es veleidoso y presa de extravíos como de ambiciones; se acobarda ante circunstancias desagradables y se apega solo a lo agradable; habla agriamente y tiene un estómago voraz. La fe que se tiene, los alimentos que se consumen, los actos de las personas, entre otras cosas, varían de acuerdo al guna que en él o ella predomina. Los alimentos como todas las cosas también están influidos por estos gunas.  El practicante de Yoga, a través de un examen profundo de su consciencia,  está atento a discernir cuando determinado pensamiento, palabra o acción proviene de tamas o rajas, y los elimina, trabajando para lograr un estado sattvico permanente.

Comentario de los Yoga Sutras por B.K. S. Iyengar:

Las causas de “chitta vritti” (modificaciones/fluctuaciones de la consciencia), creadoras de dolor (“klesha”) son:
1. “Avidya” (ignorancia o desconocimiento)
2. “Asmita” (sentido de individualidad que limita a una persona)
3. “Raga” (apego o pasión)
4. “Dvesa” (aversión o repulsión)
5. “Abhinivesa” (temor a la muerte o excesivo apego a la vida terrenal)”
Estas cinco causas están sumergidas en la mente. Mientras no son controladas y erradicadas, no puede haber paz. El yogui aprende a vivir en el eterno presente.
Al igual que la brisa agita la superficie de un lago provocando la distorsión de las imágenes que en él se reflejan, así las “chitta vritti” alteran la paz de la mente. Mediante el estudio constante y la liberación de todo deseo, el estudiante de yoga aquieta su mente y la calma. Este autocontrol es el fin y sentido de “raja.yoga”

Obstáculos y distracciones de los aspirantes en yoga:
1.Enfermedad
2.Languidez o falta de disposición mental
3. Duda e indecisión
4. Indiferencia o insensibilidad
5. Pereza
6. Sensualidad, o el despertar del deseo cuando los objetos sensoriales poseen la mente.
7. El falso conocimiento o ilusión
8. El fracaso en la continuidad de la concentración
9. Dolor o desgracia
10.Desesperación
11. Falta de firmeza en el cuerpo
12. Respiración inestable

Para superar los obstáculos se propone:
1.Benevolencia: extirpando el sentimiento de malicia para con alguien.
2. Piedad o compasión ante la desgracia ajena. También implica la acción de aliviar la desdicha de los afligidos, convirtiéndose en asilo de todos.
3.Agrado por el éxito de los demás, erradicando los celos o envidia.
4.Comprensión ante las malas acciones de los demás, examinando cómo habríamos actuado en las mismas circunstancias o tentaciones. También incluye un intento por volverlo al camino recto a quien mal obra. El yogui así comprende las faltas de los demás viéndolas primero en sí mismo, y esto enseña a ser caritativo con todos.

Cómo controlar la energía vital : “Bandhas”, “nadis” y “chakras” , ¿Qué son?

“Bandhas”: ataduras, ligaduras. Organos o partes del cuerpo que son contraídos y controlados.“Nadis”: conducto a través del cual fluye la energía en nuestro cuerpo.“Chakras”: círculos que en el cuerpo sirven como centros reguladores de la maquinaria corporal. Como el pranayama hace circular prana en el cuerpo, es necesario utilizar bandhas para evitan que se disipe esta energía.

Los tres principales bandhas son: jalandhara, uddiyana y mula.

Jalandhara bandha: se contrae el cuello y garganta mientras el mentón descansa en el hueco entre las clavículas. Regula el prana en la región del cuello y la cabeza.

Uddiyana bandha: consiste en una elevación del diafragma hacia el tórax, desplazando a los órganos abdominales hacia atrás. Solo debe practicarse con la retención tras exhalación.

Mula bandha consiste en la contracción de los músculos de esfínter anal. Debe ser practicada en retención tras inspiración. Mediante la práctica de estos bandas se cierran los 15 puntos vitales (“adharas”): pulgares, tobillos, rodillas, muslos, órganos sexuales, ombligo, corazón, cuello, garganta, paladar, nariz, entrecejo, la frente, la cabeza y la apertura en lo alto de esta (“brahmarandhra”)

El cuerpo humano es como un universo en miniatura. Las energías solar y lunar fluyen a través de los dos “nadis” principales (“pingala” e “ida”) que nacen en las fosas nasales derecha e izquierda respectivamente y bajan hasta la base de la columna. Estos se cruzan en varios lugares, los “chakras”  que regulan el cuerpo del mismo modo que un volante controla un motor.

Los principales chakras

“Muladhara” (en la región pelviana, hueso sacro),

“svadisthana” (encima de los órganos reproductores),

“manipuraka” (ombligo): estómago, bazo, hígado y páncreas,

“manas” y “surya” (entre ombligo y el corazón): glándulas suprarrenales anahata: corazón y vasos sanguíneos vissudi (faringe): tiroides, paratiroides y el timo

“ajna” (entrecejo): materia cerebral,

“sahasrara” (cavidad del cerebro) : glándula pituitaria

“latata” (en lo alto de la frente): glándula pineal

Todos regulan las glándulas endocrinas, que son las que segregan hormonas. Por último, cuando la energía de los chakras inferiores (“kundalini”), principalmente la fuerza sexual, es manejada y elevada, se convierte en fuerza espiritual materializada en una gran vitalidad que pueden experimentar el practicante y quienes se ponen en contacto con él.

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Los ciclos y el tiempo (Yogui Ramacharaka)

“Todo en el universo se manifiesta cíclicamente: la vida y la muerte, la semilla que se hace árbol y vuelve a la semilla, el día y la noche, etc.
El tiempo también lo hace: el ciclo mínimo es el día natural o tiempo

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